01
El punto de partida: el molde y el diseño
Casi toda pieza de carbono empieza por un molde que define su forma. La geometría del molde y el diseño de la pieza condicionan el resto del proceso: cómo se coloca el tejido, cómo se compacta y cómo se acaba.
Un buen diseño considera desde el inicio la dirección del tejido, los cambios de plano y el acabado buscado.

02
El laminado: colocar y compactar la fibra
Aquí está el núcleo técnico del trabajo con carbono.
El tejido de carbono se coloca sobre el molde orientando su trama para acompañar curvas y esfuerzos. Se impregna con resina epoxi y se compacta por capas, controlando que la fibra quede bien asentada y sin defectos.
La orientación del tejido no es solo estética: en una pieza terminada la trama debe seguir la forma con una escala visual coherente.

03
Curado, desmolde y acabado
Una vez laminada, la pieza se cura hasta que la resina endurece. Después se desmolda y se trabaja el acabado: el nivel mate o satinado modifica la lectura de la trama, pero no reemplaza un laminado y una geometría bien resueltos.
- Curado controlado de la resina
- Desmolde de la pieza
- Acabado (mate o satinado) según el diseño
- Ajuste de bordes y detalles

04
Inspección y seguridad
El proceso se cierra con una inspección del acabado y los detalles. El trabajo se realiza con protección personal adecuada y herramientas correctas, tanto en la aplicación de resina como en el lijado.
05
Qué define el resultado y el costo
El resultado y el costo de una pieza de carbono dependen de varios factores que se definen al concretar el proyecto.
- Complejidad de la forma y del molde
- Tamaño y número de piezas
- Orientación del tejido y control del laminado
- Acabado y nivel de detalle
- Uso previsto de la pieza
